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Ruta Santa Lucía-Santa Lucía (por Adeje y Rompecerones)

Ruta Santa Lucía-Santa Lucía (por Adeje y Rompecerones)

Ruta Santa Lucía-Santa Lucía (por Adeje y Rompecerones)

15,32 km
03:30
Moderada
Si
1604,00 m
687,00 m
1189,00 m
1189,00 m

El itinerario que se propone es una ruta circular con salida y llegada al centro del casco urbano de Santa Lucía de Tirajana. Una subida hasta uno de los bordes del este de la Caldera de Tirajana, una propuesta para seguir caminos prácticamente desaparecidos de las tierras de labor cerealista de Adeje y un descenso por el Paso de Rompecerones.

El comienzo de la ruta lleva al caminante por el intrincado entramado de la red de calles, senderos y caminos de servidumbre hasta la salida de la población por el barrio de El Valle.

El ascenso conduce por un camino aceptablemente bien marcado hasta la degollada de la Cruz del Siglo, desde la que se tiene una vista inmejorable de Santa Lucía y de una parte de la Caldera de Tirajana.

LLegados arriba, a la degollada, y tras trasponerla, se sigue por una vereda por el margen izquierdo del barranco en el sentido de la marcha, no en el del cauce.

Se trata de ascender a las cadenas que forman los antiguos campos de cereales de las laderas de Adeje. El camino que bordeaba los trozos de tierra está prácticamente perdido, por lo que hay que caminar a la estima.

El objetivo en este punto es alcanzar el alto de Adeje, pasando de un punto a otro del lomo. Subiendo, hay que cruzar de un lado a otro hasta exponerse al borde de la caldera. A partir de ahí, el camino volverá a estar bien definido y zigzageante hasta arriba.

No hay que dejar de observar la Caldera de Tirajana desde esas alturas, se trata de una gigantesca hondonada formada por la erosión del agua, en un periodo de tiempo que los especialistas han cifrado entre los 500.000 años y los 51.500 años.

Una caldera de proporciones colosales, de 45 kilómetros cuadrados y con ejes desiguales, de 12 kilómetros y de 5 kilómetros en sus extremos más amplios.

LLegados a una casa de una sola planta arriba, en la zona de pinares, se toma por primera vez una pista forestal que habremos de abandonar algo por encima de la zona conocida como la Sepultura del Gigante, por otra pista que nos saldrá, bien definida, por la izquierda.

Es el comienzo del descenso hasta el Paso de Rompecerones, estamos a algo más de 1.600 metros de altura, hemos ascendido casi mil metros desde el inicio de la marcha.

La vista desde Rompecerones, con sus cuevas, es realmente impresionante, más si cabe que la observada a menor altura en la Degollada de la Cruz del Siglo.

Rompecerones debe su nombre, con toda probabilidad, a la frecuencia con la que rompían los cerones, montajes para llevar carga con la que se armaban las caballerías para desplazar mercancías de unos puntos a otros de la geografía.

El desnivel y la irregularidad del terreno eran probablemente los motivos de las roturas de los cerones en un paso muy frecuentado para salir y entrar a la Caldera de Tirajana y subir y bajar a Santa Lucía y San Bartolomé.

La bajada de vuelta a Santa Lucía se realiza por Madrid, una zona situada sobre el barrio de Taidía y a la vista de Risco Blanco, un espectacular resto de un volcán de naturaleza sálica (rica en sílice) situado sobre el barrio homónimo.

La llegada a San Lucía de Tirajana y el regreso al punto de salida se completa por un serpenteante sendero y por algunas pistas de tierra que conectan explotaciones ganaderas activas o abandonadas entre tierras de laboral también de cereales. En otro tiempo, tierras del pan, en alusión a las producciones dominantes de trigo.